La revista Todo en Domingo del diario Notitarde publicó el pasado domingo 17 de febrero esta reseña de nuestor libro Cuentos para morir leyendo, escrita por José Manuel Guaran
martes, 19 de febrero de 2013
Una felicidad repentina e inesperada
El gran amigo español Athman nos regaló esta gran reseña de Cuentos para morir leyendo.
Cuentos para Morir Leyendo, de Richard Sabogal y Gusmar Sosa
Posted on por Athman
Buenas noches, amigos.
Y es que en lo cotidiano es donde habita el verdadero terror. En el vecino que acaba de asesinar a su mujer y que te saluda en el ascensor como si nada. O en el compañero de trabajo que abusa de su sobrina. O en el bar donde tomas tu café por la mañana, cuyo dueño resulta ser un tratante de blancas y traficante de drogas, a quien no se le caen los anillos si ha de coser a navajazos o despachar de un tiro en la nuca a quien le jode el negocio….
Tuve el placer de conocer a Richard Sabogal a través de Facebook. Compartimos amistades y aficiones, y desde su página Negro sobre Blanco tuve conocimiento de su labor como escritor y editor, por lo que pese a no ser íntimos, si guardamos una buena relación como compañeros de fatigas en los inescrutables caminos del mundillo literario. Cuando Richard me comentó que publicaba nuevo título, esta vez en forma de recopilatorio escrito a dos manos junto a Gusmar Sosa, no quise perder la oportunidad de descubrir cuál era su forma de entender la literatura.
“Cuentos para Morir Leyendo” reúne entre sus páginas ocho historias oscuras, a medio camino entre el relato costumbrista y el género negro, que profundizan sobre los aspectos más sombríos e inquietantes de la naturaleza humana y de los hechos, tan cotidianos como aterradores, que suceden a nuestro alrededor y que parece que de algún modo, sea de forma inconsciente o perfectamente voluntaria, decidimos omitir, hacer como si no existiesen, como si no ocurriesen a diario en cualquier lugar del mundo. El miedo, la emoción humana por excelencia, la que nos ha permitido evolucionar como especie, la que nos dice que no pasemos de noche por ese barrio o que no nos subamos en el vehículo de ese tipo, es a la vez nuestra mejor defensa y nuestro peor enemigo. Ese miedo, exagerado en demasía, se convierte en obsesión y ésta, en locura. Y de eso va este libro, amigos. De miedos, obsesiones, locura, desvaríos y muerte… Todos somos víctimas. Todos somos asesinos en potencia. Todos tenemos miedo a algo y en el fondo, incluso nos tememos a nosotros mismos y a lo que seríamos capaces de hacer en determinadas circunstancias.
En estas ocho historias, el lector se verá reflejado, de una forma u otra. Quizá suene muy arriesgada tal afirmación, pero en cada uno de nosotros existe esa pequeña grieta, ese resquicio minúsculo en el mejor de los casos, a través del cual se vierten al exterior nuestras miserias y secretos, nuestras debilidades y nuestros demonios. ¿Todo es real o solo producto de nuestra mente, débil y enfermiza? ¿Nos engañan nuestros sentidos y es todo una ilusión?
Curioso resulta, sin duda, el ejercicio metaliterario en el que ambos autores, Sabogal ySosa, adoptan respectivos roles de víctima y culpable. Curioso el comprobar que resulta difícil asegurar que perfil le corresponde a cada uno. Un juego de espejos, de laberintos y encrucijadas, de espejismos y fantasías, que llevaran al lector a una única conclusión: Nada es lo que parece y hay más de lo que se ve a simple vista.
Recomendable para los amantes de la novela negra, de la narrativa elegante, de los juegos mentales y los que saben ver más allá de las apariencias.
Cuentos para Morir Leyendo
Richard Sabogal y Gusmar Sosa
Editorial: Negro sobre Blanco
Páginas: 105 pág.
ISBN 978-980-12-6158-2
PVP: 1,03€ ebook
http://www.amazon.es/Cuentos-Para-Morir-Leyendo-ebook/dp/B00AG2OW4W
lunes, 4 de febrero de 2013
SI DE MORIR SE TRATA PREFIERO “MORIR LEYENDO”
Por: José Manuel Guaran
Reseña sobre el libro
“cuentos para morir leyendo”
“¿Sabes una cosa? todos
nos regodeamos de la muerte, muchos cuando vemos un choque o un tiroteo
sentimos en el fondo un pesar extraño cuando informan que no hubo víctimas, se siente que el hecho
no tuvo sentido.” Dentro de cada ser humano existe una lucha
entre el bien y el mal, lo que es correcto y todo lo que de pequeños nos
dijeron que no debemos hacer. Esto no ha hecho otra cosa que determinar los tabúes
dentro la sociedad en que convivimos y eso no excluye la percepción que poseemos
sobre el tema de la muerte, hasta el punto de que la frase “ojala y se muera”
es parte de nuestro repertorio cotidiano, porque aunque es difícil admitirlo,
todos le guardamos sentimientos a la muerte.
El
grupo editorial Negro Sobre Blanco
nos trae esta obra con un color visceral, salida de las entrañas de los victimarios
Richard Sabogal y Gusmar Sosa. No es
exagerar el condenar abiertamente que estos grandes escritores, utilizando de
arma la novela negra, pueden atentar en contra de la vida de las expectativas
del mayor fan de este género.
La
colección de “Cuentos para morir leyendo” es atrevida y directa, se maneja en
una gama infinita de emociones que pintan las escenas criminales de cada una de
las historia. Ironía, ambición, deseo, sarcasmo, ira, miedo y sobre todo:
muerte. De pronto te sientes envuelto y representado con todos lo personajes,
empapado en sus situaciones y desarrollando un rol detectivesco para descifrar
las letras que codificaran la próxima línea.
¿Alguna
vez has imaginado tu muerte o la de alguien más? La respuesta que pienses la
guardaré en secreto, pero esa misma es la receta, que hace que esta obra se
visualice tan fácilmente como algo real. O mejor que la misma realidad, una
ficción completamente creíble e impresionante, capaz de ser trasladada a las
calles que trascurrimos diariamente y que se han convertido en nuestra
cotidianidad.
Hay
de todo un poco en los 7 cuentos que conforman esta colección:
En
la primera historia no encontramos con misterio. Muchos piensan que cuando un escalofrío
recorre tu espalda estamos en frente de algo sobrenatural, podría decirse
también que no es mas que el miedo a lo desconocido, pero en una situación como
la de Nine Melvin no escatimas en las
posibilidades, tus mecanismos de supervivencia se activan para intentar escapar
de cualquier situación que se te presente, así sea que vaya cambiando como si
tratase de un puzzle.
“Carlos Meléndez soñó siempre con ser un
escritor publicado. Tal vez decir “siempre” puede sonar a exageración.” pero
no lo era, su vida fue directa a sus objetivos, con muchas dificultades, su
pasado y su futuro mantienen la misma incertidumbre ¿Hasta donde se puede
llegar por los sueños? ¿Existe realmente un destino? Son las preguntas que
encantan esta historia.
En
caso de existir un destino, una llamada definiría el de Cristina,” “Hola Cristina, dijo la voz grave al otro lado. Me
alegra que llegaras bien al trabajo ¿Sin contratiempos en el camino? Una gruesa
lágrima resbaló por su mejilla, el auricular comenzó a temblar, tragó saliva.
¿Qué quieres? ¿Por qué me vuelves a llamar? Preguntó en un fingido tono
autoritario. Quería saber cómo estaba mi chiquilla, para mí, la consentida
siempre serás tú. No me llames más, arguyó. Cómo no lo voy a hacer Cristina, si
esto, apenas comienza…” aunque su vida necesitaba a gritos un giro,
probablemente el más deseado para ella no seria lo que sucedió. El alma
ardiente, femenina de esta periodista la colocará boca a boca en un juego
policiaco para atrapar un criminal, poniendo a juicio lo justo y lo correcto.
No
creo que sea en ejemplo de justicia, que dos generaciones seguidas sufran la
misma tragedia, padre e hijo con todo un futuro por delante, son retenidos
involuntariamente, cautivos en lo que llamamos secuestro express, lo
interesante radica en que existe entre ambos sucesos un espacio temporal
prologando al igual que un espacio literario. ¿Es casualidad? Mismo juicio,
diferente crimen y desenlaces inesperados, hasta un poco aterradores si nos
percatamos que es una situación cotidiana en nuestra realidad.
La
paradoja que continua combina dos situaciones: el miedo que te observen si
percatarte de ello, y mas aun la sensación de locura que todos hemos tenido al
tener un dialogo con nosotros mismos. Un espejo que ha sido visto mucho,
que “sobrevivió a siete mudanzas, dos dueños y muchas
historias. Podría escribir un libro.”(…) “, pronto perderá el don y será
meramente un vidrio viejo que estrellará el hombre de la basura contra el
camión y parará a un depósito encima de bolsas de papeles sucios y comida
descompuesta. El terror de todo espejo.” ¿Qué podría decir un espejo de lo que realmente somos?
Las
ansias de devorar poco a poco la lectura te llevan al siguiente titulo. Miras
la portada, respiras, miras el titulo… Detallas la nomenclatura del nombre de
los autores y vuelves al titulo. “¿Por
qué maté a Gusmar Sosa? Por: Richard Sabogal.” Palabrota y a leer, pues antes de empezar
sabes que será lo mejor del libro, al parecer no pudo mantener mas retenido su “pasajero oscuro” y tomo el control de él.
Extraordinaria narración, y no es por cinismo, es que a medida que avanza
mejora.
La
culpa le acompaña al escrito anterior. No podrías dormir tranquilo sin saber “¿Por qué se suicidó Richard Sabogal? Por:
Gusmar Sosa” siempre se guarda lo mejor para el final, ambos escritos son
el broche de oro para cerrar esta colección..
“Estoy
entre sus manos, puedo ser realmente peligroso para usted. Si le teme a la
muerte, ciérreme de inmediato y corra tan rápido como pueda. Si tiene suerte,
tal vez simplemente lo arrolle un auto. El
Libro” dice el libro como apertura y secundo pues es lo mas sensato, este
libro tiene personalidad propia, con él puedes reír, llorar, enfurecerte,
confundirte, esperanzarte, perderlo todo o incluso podemos morir. “Cuentos para morir leyendo” es una obra completa que puede disfrutar todo aquel fan
del genero y los que no, igualmente la alabarían. Tiene tantas emociones que
podrías morir de un infarto y aun así en otra vida seguir leyéndola.
domingo, 20 de enero de 2013
Regeneración, un respetuoso homenaje a los caídos
Creé este blog hace varias
semanas, le edite sus páginas y venia desde entonces pensando qué publicarle
para empezar. La premisa de este son artículos de opinión que no publico en las
otras páginas por ser dedicadas a cultura, pero en realidad los artículos que
tengo en mente crear me absorberán bastante tiempo y no es algo que abunde últimamente
en mi vida. Así que anoche, luego de distraerme
viendo la serie El Barco, me puse a las diez y media de la noche a saldar la
cuenta con un gran amigo que quería leyera su libro que saldrá pronto con
Neblina Publicaciones o Negro sobre Rojo como yo jocosamente le dije por los
dos colores de la portada que semióticamente aluden al rojo de la sangre y al
negro del petróleo o la negra que la pasan las víctimas. Ese amigo es Gusmar
Sosa y su libro es Regeneración Parte 1.
Incendio en la planta Amuay. Yo leí
el primer cuento que dio origen a este libro, si mal no recuerdo ese cuento iba
a su colección de Cuentos Ateos, para ser sincero el cuento es bueno, es interesante ver ese personaje que no se
muere, pero ya, lees el cuento y ya. Este libro es algo muy distinto a ese
cuento, algunos personajes se encuentran pero muchas cosas cambian, la madurez
de la historia impresiona.
Debo empezar por aclarar una duda que hasta el
autor tiene, dice que Regeneración…
es un libro de ciencia ficción o con matices de este género, en absoluto, no
tiene nada de ciencia ficción, puede confundir fácilmente por esos personajes
con dones, pero a pesar de sus características son patrones que una que otra
vez se han visto en algún programa sensacionalista de televisión en personas
reales.
Dentro de la literatura hay
varios autores que manejan estos dones, uno de ellos, el que tengo más a mano
ahora es Isabel Allende con La casa de los espíritus, allí vemos a una mujer con
poderes psíquicos que conoce más allá de las realidades nuestras, dentro de la
ciencia ficción, las verdaderas historias de ciencia ficción, está Terry
Pratchett con sus historias de brujas y magos y el Mundodisco, Larry Niven con sus historias en otros planetas, Asimov con
sus leyes de la robótica o sus conocidas obras llamadas Fundación. En fin, el
mundo de la literatura de ciencia ficción es tan enorme, tan extenso y
maravilloso que necesita conocerse mucho sobre ciencia, sobre tecnología,
porque incluso autores que escribían en los setenta manejaban términos tecnológicos
que ni siquiera nosotros aun conocemos. Regeneración…
entra dentro del género negro, narrativa negra por la suerte de sus personajes,
género que curiosamente el autor ha manejado en prácticamente todas sus obras,
Rubia a pesar de su viaje al interior de su personaje es una mujer que esa
suerte, ese pasado la lleva a parecer un alma en pena por gran parte de la
obra; Cuentos para morir leyendo ni hablar, y es que casualmente hace pocos días
una escritora estadounidense decía en una entrevista que la narrativa negra iba
más allá de tener una historia con un policía y un asesino, el género había
madurado y sus historias iban con mucha más profundidad en sus personajes,
curiosamente su novela, la que presentaba esta escritora era la historia de un
hombre o una pareja, y llegaba hasta el tuétano de su alma, cosa que Gusmar
hace en sus obras.
Ahora, habiendo definido el
sitio donde yo, Richard Sabogal, colocó a Regeneración,
profundicemos en su historia. La historia se abre con un hombre prendido en
llamas que va despellejándose poco a poco, es en cierto modo el protagonista de
nuestra historia, aunque cada personaje tiene un peso importante dentro de la
obra, este hombre, es el único que se acerca en un ápice a la ciencia ficción,
no puede morirse, y él lo desea – ahí pierde su rasgo de ciencia ficción –
Gusmar profundiza en este personaje, su pasado trágico, por cierto un juego
literario que cuando lo aplica le queda estupendamente bien, juega con los espacios
y en pocas líneas nos cuenta sucesos en líneas
diferentes de tiempo y al final del segundo o tercer párrafo ya nos sentimos
identificados o atraídos por ese personaje y continuamos leyendo esperando
conseguirnos de nuevo con él.
Nos conseguimos a un
bombero, un buen hombre, que sufre viendo como Amuay, verdadero protagonista de
la historia, se consume en llamas, tal como en realidad ocurrió el pasado agosto
de 2012. Este hombre apagallamas se asemeja a Gusmar, es un personaje que
siempre anda pendiente de lo injusto pero también de las conspiraciones, el
bombero sigue las conspiraciones o posibles conspiraciones con una gran pasión,
y aquí entra Gusmar a ir desarrollando otra faceta de historiador, la cual dejó
bien parada a Rubia, su otra novela, pero
a su vez de un conocimiento internacional el cual aborda con equilibrio sin
dejarse llevar por emociones, este atributo es uno de los grandes rasgos
positivos de Regeneración. Es entonces como el bombero atribuye que el hecho de
Amuay pudo ser provocado - como se
maneja en los bajos fondos que fue realmente – y a partir de allí nos vamos
sumergiendo en esa historia, viendo a un hombre ajeno al hecho que está
pensando más en cómo poner fin a su sufrimiento y a otro queriendo apagar el
incendio y pensando en el status quo de la situación. Pero el bombero no es
solamente un hombre de corazón noble, tiene su don, un don extraño por cierto,
algo similar a una intuición que iba mas allá de lo que conocemos por el
termino y este personaje jugara un papel importante dentro de las llamas de
Amuay.
Roberto Infante, el hombre
que no puede morir nos lo iremos encontrando dentro de la historia repetidas veces,
siempre compartiendo su sufrimiento y esa agonía de tantos años, a la vez que
nos vamos encontrando personajes en otros planos de la tragedia, luego de ver a
Roberto, y al bombero, Gusmar nos lleva a alguien que en otra latitud ve a través
de la televisión la tragedia y piensan en sus seres queridos que trabajan allá,
otro aditivo que nos va sumergiendo aun mas en esas horas de fuego y sangre.
Es común encontrarnos dentro
de las historias de Gusmar personajes con diatribas religiosas, nunca falta un
ateo, o un personaje que cuestione la palabra que religiosos defienden a diente
y espada, y por supuesto un religioso,
pero es tanta la pasión por cuestionar las incoherencias de la religión que ese
personaje religioso se comienza a preguntar cosas que no comprende y que la iglesia
le prohíbe preguntarse, en esta historia no podía faltar, y lo interesante es
que no lo hace tedioso, sino reflexivo y quedan intrínseco en la historia “Para su padre el alma no era más que otro
concepto controlador a disposición de la religión y su mecanismo proselitista,
tal vez a su padre no le preocupaba el destino de su alma” dice en uno de
sus párrafos.
Continuando con esa crítica
mordaz, ahora viajamos al lado de los reporteros, quienes como buitres están pendientes
de devorar el hecho por un lado colocarlo como si fuera una provocación y que
el gobierno lo tenía controlado y por el otro como si fuera la destrucción total.
A su vez viajamos al corazón de las llamas, a una garita que está se la come la
candela y a un grupo de personajes, entre ellos uno que lleva mi apellido y el
cual no tuvo gran relevancia, cosa que me decepcionó porque cuando iba a esa
altura de la lectura y veía personajes tan fascinantes no pude evitar
preguntarme cuál seria el poder de ese hombre con mi apellido, seguramente
hasta primo mío, no sé. Dentro de esa garita ocho personas angustiadas desean
salir, la que tiene un don es Miriam Salazar, mujer que tiene la batuta de la situación
y que además nos hace sentir ese pánico entre las llamas, esto aunado a los
demonios internos de cada uno dentro de la garita y el poco oxigeno que les va
quedando con cada minuto que transcurre.
Ahora el autor nos mete en
la cúpula política donde vemos al presidente, al vicepresidente y varios líderes bajo los ojos del sargento
Tomás Zambrano, quien tiene su propio infierno dentro, pero que con aplomo
asume el reto de salvar Amuay, todo a raíz de una promesa hecha a su padre.
Dentro de la historia vemos
todo el tiempo un desarrollo del momento, de las llamas, haciendo regresiones
con cada personaje, pero el autor reflexiona sobre un post evento, lo que ocurrirá
con todos esos afectados, damnificados y nuevamente juega con esa realidad, “Sabía lo que sucedería, los afectados serían
ubicados en escuelas, polideportivos, complejos y otras instituciones
administradas por el gobierno, con la promesa de una pronta solución a sus
problemas, el gobierno intentaría un acuerdo con el sector obrero para una
alianza a fin de construir una urbanización en la ciudad, transcurrirían meses”.
No podía faltar entre los
personajes alguien que despierta con la casa encima, una mujer que descubre la
tragedia bajo su propio techo, o lo que queda de él, el juego que hizo con este
personaje fue muy atractivo, le dio otro matiz a la historia.
Es Regeneración una obra que me cautivó, supera en creces el cuento
que leí aun en edición – ventajas de ser su amigo –es una historia que me
muestra en diferentes planos esa tragedia que padecieron tantas personas y que
los medios reflejaron tan patéticamente. Gusmar trazó su pluma con un respeto
hacia esos caídos mostrándonos personajes inolvidables, algo difícil de lograr
en la literatura, personajes con tres dimensiones, que cuando uno recuerda el
nombre de ellos le viene a la mente lo que pasó dentro de la historia y algo
mucho más atrayente, me sentí identificado con prácticamente todos los
personajes. Algo de su pasado, de su presente o de sus acciones me identificaron,
y estoy seguro todos los lectores se identificaran. Me enorgullece tener un
amigo con esa pericia y me satisface aun más tener mi segundo libro en sociedad
con él, esta historia, real, sin nada de ciencia ficción, ni siquiera las
particularidades de los personajes, necesita ser leída por todos los
venezolanos, porque no es un lucro que busque el autor, es un tributo, ya que
ni siquiera lo editara en papel, lo difundirá en digital, para quien quiera
adquirirlo, es un libro que se lee de un tirón, no por lo fatuo, nada de eso,
sino porque no podrá dejarlo, yo comencé a leerlo a las diez y media de la
noche, cuando me levante de la cama donde lo leía con la computadora, tenía
todo el cuerpo agarrotado y adolorido, por supuesto me levante cuando llegue a
ese final tan abierto y que da paso a una segunda parte que desde ya le exijo
al escritor me pase porque quede sediento por conocer mucho más de esos
personajes y de esa historia que marcó la vida de muchos venezolanos.
Desde aquí, desde mi humilde
blog, doy apertura con la reseña de esta gran obra que si es impulsada
correctamente calará en la piel de todos los venezolanos y será leída y
pensaremos ¿Cómo estarán esas familias que pasaron por esto? Gracias Gusmar,
por regalarme tan buena lectura.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
